Chapter One
Comenzando en el lugar correcto
Sin excepcin, las personas que quieren que su cnyuge cambie, comienzan por el lugar equivocado. Un hombre joven llamado Roberto era ese tipo de persona. Vino solo a mi oficina y me dijo que su esposa, Estela, no haba querido acompaarlo.
-En qu consiste el problema? -le pregunt. -La verdad es que mi esposa es muy desorganizada. Se pasa la mitad de la vida buscando las llaves del auto. Nunca sabe dnde encontrar nada porque no recuerda dnde lo puso. No estoy hablando de Alzheimer, apenas tiene treinta y cinco aos. Quiero decir, es completamente desordenada. He tratado de ayudarla. Le hice algunas sugerencias, pero ella no escucha nada de lo que yo digo. Dice que estoy controlndola. No quiero controlarla. Lo nico que deseo es ayudarla para que su vida sea ms fcil. Si fuera ms organizada, tambin mi vida sera ms fcil. Pierdo un montn de tiempo ayudndola a buscar las cosas que no encuentra.
Apunt algunas notas mientras Roberto hablaba y cuando termin le pregunt: -Hay otras reas conflictivas?
-El dinero. Tengo un buen trabajo. Gano suficiente dinero como para que vivamos holgadamente, pero no lo logramos por la manera en que ella lo gasta. Quiero decir: no hace el intento de economizar en nada; paga cualquier precio. Por ejemplo, con su ropa: si la comprara fuera de temporada, la pagara a mitad de precio. Hemos pedido asesora financiera, pero ella no hace caso de los consejos que nos dieron. En este momento debemos cinco mil pesos con la tarjeta de crdito y aun as, Estela no para de gastar.
Yo asenta con la cabeza mientras lo escuchaba. -Existen otras reas conflictivas, Roberto?
-Bueno, s. A Estela no le interesa el sexo. Creo que ella podra vivir sin l. Si yo no tomara la iniciativa, nunca tendramos relaciones sexuales. Y aun cuando lo hago, a menudo me rechaza. Yo pensaba que el sexo era una parte importante del matrimonio, pero aparentemente ella no lo siente de esa manera.
Mientras la sesin continuaba, Roberto comparti un poco ms de sus frustraciones por el comportamiento de su esposa. Dijo que haba hecho todos los esfuerzos para que ella cambiara, pero que vea pocos, mnimos resultados. Estaba frustrado hasta el punto de la desesperanza. Acudi a m porque haba ledo mis libros y pensaba que si yo llamaba a su esposa, ella podra hablar conmigo y quizs, yo podra lograr que ella cambiara. Sin embargo, yo saba por mi experiencia que si Estela vena a mi consultorio, presentara una historia diferente a la de Roberto. Me hablara de sus problemas con l. Probablemente dira que en lugar de ser comprensivo, Roberto era exigente y severo con ella. Dira: "Si Roberto me tratara con algo de amabilidad y fuera un poco romntico, yo me interesara por tener sexo." Dira: "Deseara escuchar un cumplido de su parte por alguna compra que hice, en lugar de condenarme siempre por gastar tanto dinero." En resumen, su punto de vista sera: "Si Roberto cambiara, yo cambiara."
Hay esperanza para Roberto y Estela? Pueden lograr los cambios que desean en el otro? Creo que la respuesta es afirmativa, pero primero deben cambiar radicalmente su enfoque. Estn comenzando en el lugar equivocado.
ANTIGUA SABIDURA
En mi prctica como orientador matrimonial, he descubierto que la mayora de los principios para las relaciones que realmente funcionan no son nuevos. Muchos se encuentran en la literatura antigua, aunque por lo general se los ha pasado por alto durante aos. Por ejemplo, el principio de comenzar en el lugar correcto se encuentra en una leccin que ense Jess, comnmente conocida como el Sermn del Monte. Har una parfrasis de la cita para aplicar el principio a la relacin matrimonial: "Esposo, por qu miras la paja en el ojo de tu mujer y no prestas atencin a la viga en tu propio ojo? O, esposa, cmo puedes decirle a tu esposo: 'Deja que te saque la paja de tu ojo', cuando hay una viga en tu propio ojo? Hipcrita, primero scate la viga de tu ojo y as vers claramente para quitar la paja del ojo de tu cnyuge."
El principio es claro: lo primero que tienes que hacer es quitar la viga de tu propio ojo. Observa cuidadosamente que Jess no dijo: "No hay nada malo en tu compaero. Djalo en paz." l reconoci que hay algo malo en tu pareja, porque dijo: "Una vez que saques la viga de tu propio ojo, entonces podrs ver con ms claridad la paja en el ojo de tu cnyuge."
Todos necesitamos cambiar. No hay cnyuges perfectos, aunque una vez o acerca de un pastor que pregunt: "Alguien conoce a un marido perfecto?" Un hombre al fondo de la iglesia rpidamente levant la mano y dijo: "El primer marido de mi esposa." Mi conclusin es que si hubo esposos perfectos, estn todos muertos. Jams conoc a un esposo vivo que no necesitara cambiar. Ni he conocido a una esposa perfecta.
La razn ms comn por la cual las personas no logran los cambios que desean en su pareja, es que comienzan por el lugar equivocado. Se concentran en las fallas de su cnyuge antes de prestarle atencin a sus propios defectos. Ven esa pequea paja en el ojo de su cnyuge y comienzan a perseguirlo arrojndole sugerencias. Cuando eso no funciona, directamente piden un cambio. Cuando el pedido encuentra resistencia, levantan la temperatura, exigindole al cnyuge que cambie, o "ya ver". A partir de ah, avanzan hacia la intimidacin o la manipulacin. Aunque tengan xito en lograr algn cambio, este se produce con un profundo resentimiento de parte del otro. No es la clase de cambio que la mayora de las personas desean. Por lo tanto, si quieres que tu pareja cambie, tienes que comenzar por corregir tus propias fallas.
SACA LA VIGA DE TU OJO
No fuimos entrenados para corregir primero nuestras propias fallas. Somos ms propensos a decir: "Si mi cnyuge no fuera as, yo no sera de esta manera." "Si mi cnyuge no hiciera aquello, yo no hara esto." "Si mi cnyuge cambiara, yo tambin cambiara." Muchos matrimonios se han establecido con ese enfoque. Una esposa dijo: "Si mi esposo me tratara con respeto, yo podra ser cariosa; pero cuando l acta como si yo fuera su esclava, me dan ganas de huir, rogando que no me encuentre." Para ser honesto, entiendo cmo se siente esta mujer; sin embargo, "esperar que mi cnyuge cambie" ha llevado a miles de parejas a un estado emocional de desesperanza, que a menudo termina en el divorcio cuando uno o ambos cnyuges llegan a la conclusin: "l (o ella) nunca cambiar; as que me voy."
Para ser sinceros con nosotros mismos, tenemos que admitir que el esperar y desear no ha funcionado. Hemos visto pocos cambios, a no ser como resultado de la manipulacin: una presin externa (emocional o fsica) realizada con el propsito de incomodar de tal manera al cnyuge como para que se sienta obligado a cambiar. Desgraciadamente, la manipulacin origina resentimiento y el matrimonio, despus del cambio, termina peor de lo que era antes. Si esta ha sido tu experiencia, como lo fue en los primeros aos de mi matrimonio, espero que ests abierto a una propuesta diferente: una que funciona sin provocar resentimientos.
Aprender a corregir primero tus propias fallas no ser fcil. Si yo te diera una hoja de papel, como a menudo hago con quienes vienen a pedirme consejo y te pidiera que te tomaras quince minutos para hacer una lista de las cosas que te gustara ver cambiadas en tu pareja, lo ms probable es que haras una lista muy larga. Sin embargo, si te doy otra hoja y te pido que te tomes quince minutos para confeccionar una lista de tus propias fallas, cosas que sabes que necesitas cambiar en la manera de tratar a tu cnyuge, sospecho que tu inventario sera muy breve.
La lista del marido tpico tendr veintisiete cosas malas de su esposa y apenas cuatro de l. El inventario de las esposas no sera muy diferente. Una mujer regres con un detalle de diecisiete cosas que quera que su esposo cambiara, pero la pgina de sus propios defectos estaba en blanco. Me dijo: -S que usted no lo va a creer, pero sinceramente no puedo pensar en una sola cosa que yo est haciendo mal.
Tengo que confesar que me qued mudo. Nunca antes haba conocido a una mujer perfecta. Pens en llamar a mi secretaria para que trajera la cmara: "Saqumosle una fotografa a esta seora."
Despus de un silencio de casi treinta segundos, dijo: -Bueno, yo s lo que l dira.
-Qu dira? -le pregunt.
-Dira que estoy fallando en el rea sexual, pero es lo nico que se me ocurre.
No lo dije, pero de inmediato pas un pensamiento por mi mente: Eso es lo suficientemente grave, incluso si es lo nico que se le ocurre a usted.
No es fcil sacarse la viga del propio ojo, pero permteme que te d tres pasos que te ayudarn a hacerlo:
PASO 1: PIDE AYUDA EXTERNA
La mayora de las personas no sern capaces de identificar sus defectos sin cierta ayuda externa. Estamos tan acostumbrados a nuestra manera de pensar y de actuar, que no nos damos cuenta cuando lo hacemos en formas disfuncionales y negativas. Djame sugerir algunas fuentes de ayuda para identificar la viga en tu propio ojo:
Habla con Dios
Para algunas personas esto puede ser incmodo, pero te sugiero que pidas el consejo de Dios si quieres desarrollar una percepcin ms acertada. Tu oracin podra ser as: "Dios, en qu me equivoco? Dnde estoy fallndole a mi pareja? Qu cosas no debera estar haciendo y diciendo? Cules debera hacer o decir? Por favor, mustrame mis fallas." Esta simple oracin (o una similar), ha sido pronunciada y respondida durante miles de aos. Analiza detenidamente esta oracin del salmo hebreo, escrito unos mil aos antes de Cristo por David, el segundo rey de Israel: "Examname, oh Dios, y sondea mi corazn; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fjate si voy por el mal camino, y guame por el camino eterno." Podemos tener la certeza de que cuando hagamos una oracin como sta, Dios contestar.
Si ests preparado, tmate quince minutos para pedirle a Dios que te muestre tus fallas en el matrimonio y luego anota todo lo que traiga a tu mente. Tal vez no sean faltas morales graves, sino que pueden ser palabras y hechos que no han sido afectuosos y amables. Escribe todas aquellas cosas que consideres han sido nocivas para tu matrimonio.
Las siguientes son las listas que compil una pareja luego de hacer esta oracin (sugiero que completes tu lista antes de leerlas).
Esposo
Miro demasiada televisin.
Tengo que ayudar ms con las cosas de la casa.
No uso mi tiempo con sensatez.
No la escucho como debera hacerlo.
A veces no acto amablemente con ella.
No converso las cosas con ella.
No presto atencin a sus ideas.
Pasamos poco tiempo juntos.
Hice que tuviera miedo de expresar sus opiniones.
No oramos juntos como deberamos.
Esposa
No le doy nimo.
Le doy ms importancia a mi persona y a mis necesidades que a las de l.
A veces lo menosprecio.
No soy lo suficientemente cariosa.
Pretendo que l haga las cosas de la manera en que yo las hara.
A veces soy grosera y dura en mi forma de hablar.
Paso demasiado tiempo en la computadora.
No soy sensible al lenguaje amoroso de mi marido.
No me gusta admitir cuando me equivoco.
No paso suficiente tiempo con Dios.
Dedico ms tiempo y energa a nuestro hijo que a nuestro matrimonio.
No olvido los errores del pasado y los utilizo en las discusiones. Debera dejar de mirar sus errores y mirar ms los mos.
Habla con tus amigos
Adems de hablar con Dios, te sugiero que converses con una pareja de amigos que te conozca bien y que haya observado tu matrimonio. Diles que ests tratando de mejorar tu relacin y que quieres que sean completamente sinceros contigo. Cuntales que ests concentrndote en las reas que necesitas mejorar en tu propia vida. Pdeles que te den informacin sincera sobre lo que hayan observado en ti, particularmente la forma en que le respondes a tu cnyuge. Diles que seguirn siendo amigos aun despus de que te hayan dicho la verdad; de hecho, es porque son amigos que sabes que puedes confiar en que ellos sern sinceros contigo. No discutas con tus amigos; solamente escribe lo que te digan.
Una mujer le dijo a su amiga que haba pedido su consejo: "Realmente quieres que sea sincera contigo?" Al responder que s, la amiga le dijo: "Criticas a tu marido delante de otras personas. A veces me siento apenada por l. S qu es vergonzoso para l." Puede ser difcil escuchar la verdad (en algunos casos, ser muy difcil), pero si no lo haces nunca dars los pasos necesarios para cambiar ni logrars tu objetivo de un matrimonio mejor.
Un amigo le dijo al marido que haba solicitado sus comentarios: "Lo que observo es que con frecuencia tratas de controlar a tu esposa. Recuerdo que la semana pasada ella estaba en la entrada de la iglesia hablando con otra mujer y t te acercaste y le dijiste: 'Tenemos que irnos'. Actas como si fueras el padre, dicindole lo que ella tiene que hacer." Los amigos a menudo te harn observaciones que nunca hubieras imaginado.
Habla con tus padres y tus suegros
Si de verdad eres valiente y si tus padres y tus suegros han tenido la oportunidad de observarte a ti y a tu matrimonio, quizs puedas hacerles las mismas preguntas que a tus amigos. Comienza la charla dicindoles que ests tratando de mejorar tu matrimonio y que quieres concentrarte en las cosas que t necesitas cambiar. Nuevamente, por favor no discutas sus comentarios. Limtate a escribirlos y a expresar agradecimiento por su sinceridad.
Habla con tu cnyuge
Ahora, si quieres avanzar en serio, pdele a tu pareja la misma informacin. Puedes decir: "Cario, de verdad quiero que nuestro matrimonio sea mejor. S que no soy un esposo perfecto, pero quiero mejorar en las reas que sean ms importantes para ti. Por eso quiero que hagas una lista de las cosas que hice o dej de hacer y que te hayan herido. O tal vez sean cosas que dije o call. Quiero ocuparme de mis errores y tratar de hacer mejor las cosas en el futuro." No discutas la lista de tu cnyuge ni rechaces los comentarios que te haga. Simplemente recbelos como informacin y agradece a tu cnyuge por ayudarte a que te conviertas en una persona mejor.
PASO 2: REFLEXIONA SOBRE LA INFORMACIN QUE TE HAN DADO
Cuando hayas reunido todas las listas, lo que tendrs en tus manos ser informacin valiosa sobre ti mismo y la forma en que te relacionas con tu cnyuge, desde la perspectiva de Dios y de las personas ms cercanas a ti. Ahora es el momento en el que debers procesar esta informacin. No trates de defenderte de los comentarios racionalizando. Es el momento de aceptar que hay algo de verdad en todos estos comentarios. A partir de las listas que has recibido, haz tu inventario de las cosas que reconoces que estn mal en la forma que tratas a tu cnyuge.
Te sugiero que cada frase la transformes en algo personal, comenzando con la palabra Yo, de manera que ests presentando con franqueza la consciencia que tienes sobre los defectos de tu conducta. Por ejemplo: "Yo reconozco que con frecuencia pierdo los estribos y le digo cosas hirientes a mi cnyuge." Iniciar tus frases con Yo te ayudar a hacerlas ms personales. Incluye frases con las cosas que deberas estar haciendo y tambin con las que no deberas hacer. Por ejemplo, adems de la oracin anterior acerca de perder los estribos y decir cosas hirientes a tu pareja, tambin podras decir: "Yo no le digo a mi cnyuge palabras lo sufi cientemente positivas y alentadoras."
En este tiempo de refl exin, s tan sincero contigo mismo como te sea posible. Quizs hasta puedas pedirle a Dios que te ayude a evaluar con franqueza tus errores. El intento de justifi carte a ti mismo o de justificar tu conducta, basado en la conducta de tu cnyuge, es un intento en vano de racionalizar las cosas. No lo hagas. Jams sacars la viga de tu propio ojo mientras justifiques tus errores.
(Continues...)
Excerpted from Cuidando Su Hogarby GARY D. CHAPMAN Copyright © 2007 by Gary D. Chapman. Excerpted by permission.
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